Air Nostrum maniobra para competir en tren con Renfe en el AVE Madrid-Barcelona

Intermodalidad de Levante cuenta desde hace unos meses con la autorización de ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) para operar en el sector del transporte de viajeros por tren en alta velocidad. La CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) estudia su proyecto para ofrecer un servicio internacional entre Madrid y Montpellier, capital del departamento de Hérault, situada a 200 km. de la frontera y a 350 de Barcelona, que le otorgaría una posición privilegiada para competir con Renfe en el AVE (Alta Velocidad Español) entre la capital de España y la Ciudad Condal. La empresa solicitante es una filial de Air Nostrum y también está presidida por Carlos Bertomeu, que es accionista mayoritario, figurando entre los socios Víctor Bañares, ex directivo de Renfe, Orizonia y Air Europa.

La CNMC realizó durante el verano una consulta pública para determinar las características que debe cumplir el transporte internacional de viajeros por tren. El asunto es complejo, dado que el transporte de pasajeros por ferrocarril en España todavía no ha sido liberalizado, al contrario que el internacional, que lo está desde 2010, y establecer la frontera entre ambos no es nada sencillo, máxime si el tren realiza varias paradas en ambos países, tratando de fijar el porcentaje de ingresos que es necesario que esta empresa obtenga a través de su servicio internacional para que sea considerado como tal y no como servicio nacional. El Pleno de la Comisión debatió este punto en junio, con la idea de que Intermodalidad de Levante debería, al menos, conseguir el 30 por ciento de sus ingresos a través de los pasajeros que viajen a Francia desde España.

No obstante, hay voces que sugieren que esee porcentaje debe ser mayor, a la vista de la multimillonaria inversión en infraestructuras de alta velocidad que ha realizado el Estado durante las últimas décadas. La decisión final del regulador sobre este tema -que se tomará previsiblemente de forma inminente- fijará las reglas a las que deberá someterse Intermodalidad de Levante para operar esta línea privada de transporte de pasajeros, que prevé poner en funcionamiento a finales de 2018. Esto le situará en una posición ventajosa para competir en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona una vez se efectúe la liberalización del sector, que está prevista para 2020, la fecha límite que ha establecido la Unión Europea.

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