La gestión de IAG tiene acento español

En 2015, Iberia fue clave para empujar el beneficio de IAG, al multiplicar por cinco el resultado operativo, hasta los 247 millones de euros, en línea con sus últimas estimaciones y muy por encima del objetivo expresado en 2011. Por entonces se marcó el reto de obtener un beneficio en las operaciones de 1.516 millones de euros, que le permitiera repartir dividendos, pero se elevó un 68 por ciento, hasta los 2.335 millones, excluyendo a la irlandesa Aer Lingus, que se incorporó el 18 de agosto. La remuneración al accionista está ya instaurada, aprobándose un dividendo complementario de 10 céntimos por título, que conforma un total de 20 céntimos para el conjunto de 2015. Es la primera vez desde que Iberia y British se fusionaron en 2011 que IAG reparte dividendos. El beneficio neto atribuido alcanza los 1.493 millones, lo que supone un repunte del 51,8 por ciento.

Iberia logró un margen operativo del 7 por ciento y sus ingresos subieron un 11,6, hasta los 4.764 millones, con un 10 por ciento más de capacidad. Estas magníficas cifras son obra de su máximo responsable ejecutivo, Luis Gallego, y su renovado equipo. La reestructuración de Iberia está dando como resultado una nueva aerolínea eficiente, que comienza a ofrecer una rentabilidad positiva. Con estos datos, se prevé incrementar la capacidad de la aerolínea este año un 8,5 por ciento, que ya creció en 2015 otro 10,2 por ciento.

En este contexto, IAG nombró a Javier Sánchez-Prieto (que pasó previamente por Air Nostrum, Iberia Express e Iberia, en la que ingresó en 2013 y en la que era director Financiero) al frente de Vueling, sustituyendo a partir del 1 abril a  Álex Cruz, que pasa a presidir British Airways. Vueling, con un 14 por ciento más de capacidad, aportó 160 millones de beneficio operativo (13,5 por ciento más) a IAG, con un margen del 11,7. Por su parte, Fernando Candela dirige Iberia Express y así son cuatro los españoles que presiden cuatro de las principales aerolíneas de IAG.

Aer Lingus obtuvo un resultado operativo de 124 millones de euros, con un salto de 72 millones frente a 2014. Desde su integración aportó ingresos de 622 millones de euros y un beneficio de las operaciones antes de partidas excepcionales de 35 millones. No obstante, British se reafirma como motor principal, con unos 1.738 millones, lo que supone un incremento del 41 por ciento. El importe neto de la cifra de negocios de IAG creció hasta los 21.374 millones de euros, un 13,5 por ciento más y para este año se esperan unos beneficios operativos similares.

En resumen, fue un buen año a pesar de enfrentar importantes desafíos debido a la volatilidad en los mercados de divisas (que perjudicaron) y del combustible (beneficiando), combinado con la reducción de los ingresos unitarios por una mayor capacidad y la presión en precios y el deterioro del negocio tras los atentados de París, que se cifró en 45 millones. En 2016, se estima que la factura de carburante alcanzará 4.800 millones, un 20 por ciento menos que el año pasado.

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