Carlos Bertomeu toma el control de Air Nostrum, con un 54,41 por ciento

Air Nostrum ha puesto fin a su plan de ajuste y concluido su operación de aumento de capital, previendo volver a los beneficios en 2015. Esto pone fin al proceso iniciado en noviembre de 2012 y que desde abril de 2013 contó con el apoyo de la firma de consultoría Seabury Group, especializada en gestión, asesoría de reestructuración financiera y de banca de inversiones.

El objetivo era ejecutar un plan de reestructuración para adaptar a la aerolínea a las actuales condiciones de mercado, mientras se buscaban a nuevos inversores para reforzar sus recursos financieros. Anticipándose a la tendencia del sector de introducir aviones regionales de más capacidad, adoptó una racionalización de flota y procedimientos de gestión de sobrecapacidad, reduciendo el número de aviones de 50 asientos y aumentando simultáneamente las 72 plazas de media de 2012 a las actuales 80.

Al mismo tiempo se reestructuró la red comercial, abandonando rutas punto a punto con pérdidas, enfocándose en la operación en los mercados micho, las de obligaciones de servicio público y las conexiones nacionales e internacionales en Madrid, con la intención de incrementar la conectividad con el grupo Iberia. Disminuyó su plantilla sin despidos y cortar el coste unitario a través de acuerdos con todos los colectivos, permitiendo que opere con rentabilidad en las actuales condiciones de mercado, alcanzando una estructura de costes tan competitiva como la de un nuevo operador.

La llegada de nuevos inversores permite una ampliación de los recursos financieros, después del deterior provocado por seis años de crisis económica. El importe del aumento de capital significa un impulso financiero para la compañía 25,8 millones de euros, distribuidos de la siguiente manera: 7,5 millones en el capital, 8,3 millones en deuda, con un plan de pago de diez años y otros 10 millones en deuda disponible.

El consejero Delgado, Carlos Bertomeu, tomó el control de la compañía, con un 54,41 por ciento de las acciones, junto con sus socios, Antonio Pellicer y Jose Remohi, que hicieron una inversión individual del 15 por ciento cada uno, y un grupo de directivos, que asumen el 6,25. El resto se reparte entre los fundadores, la familia Serratosa, con un 7, y el Banco Ceiss, con el 2,04. Según Bertomeu, la empresa está preparada para un perioro de crecimiento, tras registrar pequeñas pérdidas en 2013, comparado con el año anterior, anunciando una previsión de ejercicio casi balanceado en el actual y beneficios en 2015. Expertos del sector opinan que la ampliación de capital ha sido minúscula, especialmente en relación al tamaño de la compañía, demostrando que no se ha conseguido encontrar potentes inversores foráneos, que se han buscado, no teniendo margen para soportar situaciones negativas habituales en el mundo del transporte aéreo.

Fotografía: Carlos Bertomeu.

Relacionados

Leave a Comment