Tras la subida del combustible, las compañías aéreas de Argentina esperan un ajuste de tarifas que el Gobierno les niega

Todas las aerolíneas que vuelan en la Argentina esperan un ajuste en las tarifas después de los aumentos que combustibles y tasas registraron en los primeros cuatro meses del año. Hasta a Aerolíneas Argentinas, aunque no lo diga públicamente, le vendría bien un ajuste para mostrar números más prolijos. Pero el gobierno no quiere ceder para no alimentar el proceso inflacionario desatado a principios de año.

Desde el 1 de enero, el JP1 se incrementó en promedio en todo el país -el precio no es uniforme- entre un 34% y un 36%. El último incremento fue del 18% en marzo, en tanto que el último ajuste de tarifas fue en diciembre y del 12%. También el ORSNA dispuso en este periodo un incremento de tasas aeroportuarias y otros servicios del 15% y pronto las empresas deberán hacer frente a los incrementos salariales acordados con los gremios en paritarias. El problema en Aerolíneas se resuelve con más subsidios. ¿Y el resto?

Mariano Recalde habría destacado a principios de año a través de la prensa que los fondos previstos en el presupuesto 2014, unos 2.780 millones de pesos, eran un 20% inferiores a los asignados en 2013. Es decir, que gracias a la buena gestión, que incluía más aviones, más vuelos y más pasajeros, el grupo Aerolíneas iba a requerir menos dinero del Estado. Pero al cabo del primer bimestre la empresa ya había recibido valores equivalentes al 34% del presupuesto anual.

Unos 940 millones de pesos que representaban un 59% más que los recibidos en el mismo periodo de 2013. En dólares la variación fue muy pequeña respecto al año pasado, pero duplicó los fondos recibidos en enero-febrero de 2012 y 2011. Según datos del Ministerio de Economía, se conocieron los resultados del primer trimestre. En este periodo, el grupo que comanda Recalde recibió transferencias por 1.144 millones de pesos, un 16% más que en igual periodo de 2013.

La empresa recibió  144 millones de dólares, por debajo de 2013 (195 millones) y 2012 (211), y a la par de 2011 (150). El problema es que los fondos transferidos en estos tres meses ya representan el 41% del total previsto para todo el año, lo que hace suponer que pronto el número del presupuesto deberá ser ajustado a la realidad y que los subsidios al final del año no estarán alejados de los de 2013 cuando la empresa demandó fondos del Estado por  619 millones.

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