En otra vuelta de tuerca, el gobierno uruguayo pide al gremio de ex funcionarios de Pluna no usar sus viejos CRJ-900 para volver a volar con apoyo oficial

En lo que era un absoluto secreto a voces y un problema obvio, las autoridades uruguayas habrían consultado a diversos juristas acerca de la pertinencia o no de que la supuesta cooperativa, u otra forma jurídica sui generis que adoptasen los ex sindicalistas de Pluna para mantener su pretensión de reflotar una aerolínea, utilizase los 7 CRJ-900 que, de propiedad estatal (aunque habiendo servido al ex socio privado de la empresa), aguardan un destino definitivo en una pista en desuso del capitalino aeropuerto internacional de Carrasco.

Como era conocido, y de esperar, el parecer jurídico fue contrario a esa hipótesis, debido a la posibilidad de las aeronaves de ser objeto de embargos judiciales en todos aquellos destinos atendidos por la ex Pluna, ante su cierre intempestivo e inesperado, el 5 de jullio pasado, agilizado por oscuras internas políticas dentro del oficialismo. Tanto los organismos de Defensa al Consumidor de Brasil, Chile, Paraguay, Argentina e incluso- aunque son menos efectivos- de Uruguay ,y los tribunales, han recibido  reclamos, denuncias y demandas por decenas de millones de dólares, así como por parte de sus proveedores, agentes de viaje, aeroestaciones,etc.

Solo en Uruguay, la estatal de combustible Ancap, presidida por el cuestionado Raúl Sendic (Jr.) es acreedora de la ex aerolínea por 30 millones de dólares más intereses. En Argentina, los 92 ex empleados de Pluna, a los que aún se les adeudan sus despidos, también  se adhirieron a la posibilidad de embargar las aeronaves en carta dirigida al presidente uruguayo José Mujica.

Ante este panorama, el propio CEO de Air Europa, José Hidalgo,  acompañando al mandatario uruguayo en el segundo vuelo de su linea, al retorno de su gira europea, días atrás, mostró su sorpresa por el proyecto, afirmando que, aunque no iba en este tema » a dar lecciones algobierno uruguayo, sobre si se equivoca o no», e incluso destacando el apoyo económico oficial en Uruguay para su firma,  no conoce «a ninguna aerolínea en manos de los trabajadores que funcione.Yo creo que si la gente no se da cuenta que los derechos que tenían adquiridos, al desaparecer la empresa ya no son tales,  estamos en un camino equivocado”.

Las desventajas, frente a los supuestos justificativos para tener a una heredera de la ex Pluna funcionando nuevamente, van ganando cuerpo, aunque existe la tímida posibilidad de que esta pudiera reflotar -electoralmente- solo por unos 18 meses, a partir de la próxima Navidad, luego de lo cual se gestaría un nuevo y polémico cierre. Además, los exaltados gremialistas exigen que ,para esta eventualidad se le retiren los derechos de explotación de sus actuales rutas a la regional BQB, lo cual desataría previsibles y voluminosas acciones judiciales contra el estado uruguayo.

(Javier Bonilla)

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